Punto y Coma
La refinería en Tula, Hidalgo
Generación de miles de empleos
Decisión política, ni quien lo dude
Por Luis González Romero
De alguna manera, en todas las circunstancias de la vida existe la política; el primer acto político de la mujer o del hombre es el momento en que quedan asentados en los libros del Registro Civil, en donde el nuevo ciudadano estampa la huella digital en tanto que padres y testigos también firman. Eso es el primer acto político de los seres humanos.
Las decisiones siempre han sido así, son y seguirán siendo actos meramente políticos, desde la óptica que se le quiera ver, o como dicen algunos “nada es verdad, nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”.
Si la sede para la nueva refinería hubiese sido Tuxpan, Veracruz, indudablemente que, que mas que técnica, sería una decisión política, y más todavía en un año electoral, de cuyos resultados depende en Veracruz lo que sigue en 2010 y a nivel nacional en el 2012.
El gobierno federal decidió construir la nueva refinería, cuyo costo total asciende a 9 mil 123 millones de dólares, en Tula, Hidalgo, un estado gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La decisión también involucra inversiones por 3 mil 76 millones de dólares adicionales para la reconfiguración de la refinería de Salamanca, Guanajuato, cuyo gobierno lo encabeza el Partido Acción Nacional (PAN).
El director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Jesús Reyes Heroles, dio a conocer que los análisis realizados por la paraestatal desde marzo de 2008 permiten señalar que las mejores ubicaciones para la nueva refinería son Tula y Salamanca, de ahí que el esquema elegido sea favorecer la expansión de la infraestructura de refinación en una y mejorar los procesos de crudo mediante la reconfiguración en la otra.
Sin embargo, el funcionario indicó que la construcción en suelo hidalguense estará sujeta a que en un plazo de 100 días naturales, contados a partir del miércoles 15, el gobierno estatal adquiera en propiedad el terreno de 700 hectáreas y lo done a Pemex;
de no ser así, la nueva refinería será edificada en Salamanca, pero se aplicará el mismo criterio sobre el terreno.
Al conocer la noticia, el gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong, detalló que dispone de cuatro opciones de terrenos para asegurar que las nuevas instalaciones se queden en el municipio de Tula.
La decisión no satisfizo al resto de gobernadores que aspiraron a ganar la máxima obra de infraestructura del sexenio; pero insisto que todo es cuestión política y que ello se habrá de traducir en votos, en el caso del Hidalgo, para el PRI y en Guanajuato, para el PAN, porque consideran que este tipo inversiones son importantes y que seguramente, se fortalecen las siglas partidistas.
El gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, dijo estar “enfurecido y bravo” por la decisión del gobierno federal, ya que consideró que esta entidad merecía ser la sede del complejo refinador.
Mientras tanto, el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, indicó que aún existe la posibilidad de que la inversión petrolera se haga en su entidad. “Hay una decisión y habrá que esperar”, añadió el mandatario estatal.
Las principales fuerzas políticas (PRI, PAN y PRD) avalaron la designación, excepto Convergencia. Según los estudios que tiene en su poder este partido, Tula carece de agua y es una de las zonas más contaminadas.
Para iniciar la construcción de la refinería se tiene que hacer una licitación internacional y no se hace una obra de esa magnitud de la noche a la mañana, como que no son enchiladas y será allá por el 2015, a la mitad del siguiente sexenio, cuando la nueva refinería pudiese entrar en operatividad….Por hoy es todo, soy Luis González Romero, mi correo electrónico: notiluis@hotmail.com, hasta pronto y pásenla bien.
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