Punto y Coma
Mala alimentación en niños de preescolar
Proponen ampliar el horario
Deficiencias en sistema educativo
Por Luis González Romero
En más de un 33 por ciento de los niños menores de cinco años presentan insuficiencia de talla o retraso de crecimiento, como consecuencia de una mala alimentación, por lo que en el Senado de la República se presentó una serie de reformas a la Ley General de Educación, a fin de ampliar el horario escolar, y para que la autoridad suministre a los estudiantes una alimentación sana, para crear buenos hábitos en los alumnos de preescolar y primaria.
“Esta nueva obligación del Estado mexicano proporcionaría un servicio integral que contribuiría a mejorar el sistema educativo”, afirmó, Manuel Velasco Coello, promotor de la propuesta, la cual de cierta manera debe ser analizada técnica y científicamente; jamás desde el punto de vista político y en donde danzan intereses personales y de gremios poderosos como el que representa Elba Esther Gordillo.
Explicó que con la propuesta se pretende ampliar el horario educativo hasta alcanzar un promedio de nueve horas diarias, de modo que los niños ingresen a los centros escolares a las ocho de la mañana y concluyan sus labores a las cinco de la tarde, para lo cual se les tiene que proporcionar la alimentación por la mañana y por la tarde.
“Esta reforma supone la materialización de un derecho constitucional e implica arropar a la persona desde la etapa en la que se forman hábitos y patrones de conducta y donde la intervención activa del Estado es, por tanto, una exigencia impostergable e ineludible”.
La idea es considerada mucho interesante, sin embargo muy lejos de llevarla a la realidad, pues como digo líneas antes; está de por medio el interés político-sindicalista y de gobierno que obedece y cede ante las presiones del sindicato más poderoso de la América Latina, en donde la educación –pese a lo que digan- se le deja en segundo lugar, porque es más fuerte el poder magisterial que deber de impartir una educación de calidad.
El senador más joven en la historia de México –Manuel Velasco- asegura que se pretende establecer la obligación del Estado para proporcionar a los menores en educación preescolar y primaria los alimentos que comprenden el desayuno y la comida, sobre la base de una dieta balanceada y programada para cada tipo de grado escolar, que incluya los nutrientes básicos para su desarrollo adecuado.
Indudablemente que es una buena protesta, sin embargo difícil de llevar a la realidad, porque en las escuelas se vende alimentos chatarra, y eso negocios dejan dinero para todos, sobre todo para los directores de las escuelas, los que llevan su “mochada” de los concesionarios, causa por la que tienen que ofrecer a los niños productos de ínfima calidad para que les quede buena ganancia, la cual tienen que compartir.
Así, el Estado no sólo atenderá su obligación de suministrar los alimentos para una dieta adecuada, sino que creará en los niños hábitos alimenticios y educativos; por ello, durante las horas adicionales a su horario habitual, los centros de educación respectivos, deberán implementar nuevas actividades físicas y académicas.
Se pretende con ello contribuir de manera colateral a resolver uno de los efectos del grave problema de inseguridad pública, pues la ampliación del horario escolar brindará a los padres de familia -en una gran proporción madres solteras y familias con escasos recursos-, la tranquilidad de que sus hijos están en lugares seguros mientras ellas se encuentran laborando.
La Encuesta Nacional de Nutrición señala que niños en edad preescolar, presentan desnutrición crónica o retardo en estatura, anemia y deficiencias de vitaminas y minerales, que tienen efectos negativos en el desarrollo mental y en la respuesta inmunológica, lo que conduce a un aumento en el riesgo de enfermedades o incluso la muerte.
En México uno de cada cinco niños menores de cinco años tiene desnutrición crónica, y el problema se agrava en las regiones rurales en donde el porcentaje es de 32.3 por ciento, mientras que el 27.2 por ciento de los niños presentan problemas de anemia.
Por otro lado, niños en edad escolar de cinco a once años, reflejan problemas nutricionales en tres rubros principales: anemia, deficiencia de vitaminas y minerales y obesidad, padecimientos que afectan directamente la capacidad de aprendizaje y aumentan los riesgos de enfermedades; mientras que la obesidad puede generar efectos negativos a largo plazo, como diabetes, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas en la edad adulta.
El problema es grave, sobre todo por la gran cantidad de madres de familia que trabajan y que por las mañanas no les alcanza el tiempo para preparar un desayuno nutritivo para sus hijos, y a cambio de ello les proporcionan una monedas para que se compren “algo” en la escuela, lo cual muchas veces no ocurre y el menor de edad se pasa la mañana sin tomar alimentos…..Por hoy es todo, soy Luis González Romero, mi correo electrónico: notiluis@hotmail.com, hasta pronto y cuiden la alimentación de sus hijos.
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