viernes, 17 de septiembre de 2010

PUNTO Y COMA

Punto y Coma

Octubre 4 de 1999, lluvia y vientos fuertes
Octubre 5, Tormenta Tropical No. 11
Octubre 6, todo es agua e incertidumbre

Por Luis González Romero

Vientos fuertes e importantes lluvia se registraron el 4 de octubre por la mañana; por la tarde las lluvias fueron más fuertes y los vientos de 60 kilómetros por hora y calles registraban encharcamientos, en tanto que el río Cazones registraba un incremento en su nivel. Había preocupación entre los habitantes de las colonias asentadas en las márgenes de los arroyos.
Al día siguiente (5 de Octubre) amanecimos con lluvia intensa y las paras once de la mañana en el fraccionamiento La Florida el agua ya había inundado el 50 por ciento de dicho sector y en esos tiempos Protección Civil no existía, no estaba en funcionando se habían tomado las medidas preventivas y solamente el ejército había puesto en marcha su plan DN-III, al que más tarde se sumaron los trabajadores de contraincendio de Petróleos Mexicanos y tercer lugar la policía Intermunicipal Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla, y por último entraron en acción las autoridades municipales.

El noticiario de Radiorama, de las 13:00 horas recibió instrucciones desde la ciudad de México de quedarse de manera permanente durante toda la tarde y noche, para informar al pueblo delo que estaba sucediendo y las llamadas telefónicas comenzaron a multiplicarse, sobre todo de gente que estaba inundada, que estaban solicitando auxilio desde sectores en los que casi ya era imposible llegar con vehículos y la mayoría de ellos no lograron rescatar sus pertenencias, solo pensaron en poner a salvo la vida.

Las instalaciones del Club de Leones fue improvisado por la Cruz Roja como albergue y a las cinco de la tarde comenzaron a llevar las primeras familias, sin contar con lo indispensable para abrigar a las personas ni para proporcionarles alimentos o asistencia médica. Para esa hora, en la calle 2 de Enero el agua ya estaba inundada, como lo estaban muchas más, entre ellas el bulevar Adolfo Ruiz Cortinez y las colonias ribereñas ya tenían graves problemas de inundación.

Los vientos eran de más de 100 kilómetros por hora, la lluvia más intensa; las comunicaciones empezaban a perderse, los cortes de la energía eléctrica eran más frecuentes y por la noche, después de las 22:00 horas las colonias, una tercera parte de Poza Rica estaba bajo el agua. Nosotros continuábamos con la transmisión radiofónica y en los primeros minutos del día 6 nuestras instalaciones se inundaron en un metro con 20 centímetros. Esos momentos tuvimos que salir, buscar un lugar donde ponernos a salvo en medio de la incertidumbre, el desconcierto, el temor y exponiendo la vida en el cumplimiento del deber informativo.

Incierto amanecer del 6 de octubre, no sabíamos que había pasado. No había comunicación telefónica, las colonias bajo el agua que arrasó tiendas como Soriana, Chedrahui, Salinas y Rocha, Central de Autobuses, Central de Abastos, agencias de automóviles, cientos de carros arrastrados por la corriente; cientos de comercios colapsados y se perdieron las comunicaciones terrestres con Veracruz-puerto, con Tampico, con Distrito Federal, con Martínez de la Torre y comenzaron a correr los rumores en el sentido de que Tecolutla había desaparecido, que se había caído el puente de Tuxpan: los municipios de la sierra del Totonacapan incomunicados. Gutiérrez Zamora, Nautla, San Rafael, Martínez de la Torre, Teziutlán, Alamo, Cazones, Tuxpan, Poza Rica, Coatzintla, Papantla y sus comunidades, todos bajo el agua; así como 70 municipios más.

Cuando se tuvo conocimiento pleno del desastre fue cuando los problemas se nos vinieron encima. Miles de familias sin techo, sin nada, sin comer y con todas las necesidades habidas y por haber, entre ellas la de salud y comenzó a llegar el auxilio, sobre todo de la Secretaría de Economía que asumió medidas severas para evitar la especulación y se trajeron tortilladoras que se colocaron en el Parque Juárez en donde se entregaba el producto sin costo alguno para los damnificados.
Los trabajos de recuperación no fueron fáciles, se recibió mucha ayuda procedente de diferentes partes de la república; hubo bastante solidaridad y hoy lo recordamos en los momentos en que el Huracán Karl tocaba tierra por el rumbo de Cardel, pero que nos trae bastante aguas y consecuencias en posteriormente conoceremos…Por hoy es todo, soy Luis González Romero, mi correo electrónico: notiluis@hotmail, hasta pronto.

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